Es tan corto el amor y tan largo el olvido.

El fútbol es ingrato, a los 34 años se es un viejo, y son pocos los que llegan en plenitud de condiciones a esta edad.
Por eso, José Marcelo Salas se retira del fútbol y deja atrás una carrera llena de logros: Debuta en 1994 con Universidad de Chile, y sale Campeón con el cuadro estudiantil esa misma temporada, después de 25 años, consigue el Bicampeonato en 1995.
En 1996-97 triunfa en Argentina con River Plate, obtiene el Tricampeonato y la Supercopa, y hace corear a miles de argentinos el famoso: “Shileno”. Obtiene el premio “Mejor jugador de América” otorgado por el diario uruguayo “El País”.
En 1998, anota el gol más hermoso que he visto en mi vida, a Inglaterra en el mismo estadio Wembley para poner el 1 a 0, en un partido que Chile ganó 2 a 0. Y pocos meses después, con un cabezazo increíble, anotó el 2 a 1 contra Italia en el Mundial de Francia, y que quiso el árbitro Bouchardeau, empatáramos a 2.
En 1999, Marcelo Salas obtiene la Supercopa de Europa y en 2000 el Scudetto, con la Lazio, entre otros títulos.
El destino quiso que sufriera Salas una grave lesión jugando por la Juventus, y que no fuera otra vez el mismo. Aun así participó en la obtención de dos Scudettos en 2002 y 2003.
Volvió a River Plate, donde obtuvo otro título en 2004 y finalmente a Universidad de Chile el 2005, donde disputó dos finales de Campeonato, una contra Universidad Católica y la más recordada, en 2006 frente a Colo-Colo que perdió por penales.
La vida pasa rápido… por primera vez escribo una crónica sobre el retiro de un jugador del cuál gocé toda su carrera.
Pablo Neruda escribió: “Es tan corto el amor y tan largo el olvido”, seguro eso hoy, los hinchas de Universidad de Chile, sienten más que nunca.
Se retira José Marcelo Salas del fútbol profesional, se retira el más grande jugador que jamás haya jugado en Universidad de Chile.
Rodrigo Martínez Gallegos. Comentarista Programa "Uno por Lado". Radio UNIACC.

